atrasada y andaba pidiéndole plazos a los profesores, eso me desmotivo bastante, porque además de lo
anterior, pasaba todo el día encerrado y solo podía comunicarme por medio de internet. Había momentos en
los que no entendía muy bien las actividades puestas en clase y eso llegaba a desesperarme y hasta llegaba
a llorar por el hecho de no comprender y no quería estudiar, me sentía sola y estresada, me sentía impotente
y desmotivada eso hizo que bajara mucho mi promedio y que dejara de esforzarme. Después de mucho
tiempo me di cuenta que ese poco amor que le tenía al estudio me estaba hundiendo, entonces me esforcé
mucho más y un día, estando con mi mejor amiga del salón, planeamos una estrategia para poder hacer las
actividades. La estrategia consistía en no trabajar las dos en la misma tarea, si no dividírnosla de acuerdo
con lo que habíamos entendido, así que mientras ella hacía una, yo realizaba la otra y como la estrategia nos
funcionó, continuamos haciéndolo así, hasta el final, así se nos hacía más fácil, especialmente en los
momentos de desesperación, como cuando nos dejaban tareas difíciles. Recuerdo especialmente una vez,
una tarea de matemáticas, la verdad ninguna de las dos entendía mucho, y por mucho que intentábamos no
podíamos lograr hacerla y el tiempo de entrega era muy corto, recuerdo que nos estresamos tanto que
llegamos al punto de llorar por un buen rato y sentir que no lo íbamos a lograr, pero luego nos calmamos y
nos pusimos a ver videos en YouTube y así lo pudimos hacer, a partir de allí, cuando un video terminaba me
ponía a repasarlos para ver si había entendido algo, esto también me ha servido en la presencialidad, pero
más me he apoyado en mi mamá, porque ella es la que me enseñaba cosas que no entendía, luego yo
recapitulo todo lo que anteriormente vi y así sé si realmente aprendí algo, si no fue así me pongo a estudiar
nuevamente hasta poder comprender el tema. Dentro de la recapitulación me realizo auto - preguntas y si sé
responderlas siento que logre comprender el tema y me autoevalúo sí creo que el tema visto anteriormente
es muy importante, si no es así simplemente lo dejo pasar y ya. Cuando regresamos a la presencialidad no
supe cómo sentirme, no estaba emocionada porque llegó un momento en el que me acostumbré a las clases
virtuales, así es que sentí que todo había vuelto a la normalidad, pero siento que estar confinados tuvo un
impacto negativo en mi rendimiento, muchas de las cosas no las comprendí bien, ni siquiera me sentía
preparada para ascender a un nuevo curso.
La pandemia me enseñó a ser un poco más paciente y a valorar más a mi familia, a ser más perseverante, lo
digo en el sentido de que, si no comprendí algo, simplemente debo tomarme el tiempo de volverlo a estudiar
para así poder entender. Así que en presencialidad aplico las estrategias que descubrí en virtualidad y mi
rendimiento académico ha mejorado.
Fuente: elaborado por Sarmiento (2024)
Al analizar la anécdota del infórmate AGSAS es posible ver en ella la manifestación
de su angustia ante la dificultad de cumplir a tiempo con sus tareas, situación que lo
desmotivó. Sin embargo, sobresale la intención de superación y son manifestadas las
estrategias autorregulatorias utilizadas por ella, para mejorar académicamente (ver tabla
3).
Igual que como se hizo con los informantes AGLL y AGSAS y el análisis de sus
anécdotas, también se hizo con los demás informantes. Esto permitió generalizar que los