1.º) Vocabularios de especialidad. Gómez Martínez (2012), sobre astronomía;
Gutiérrez Rodilla y García Jáuregui (2012), sobre medicina; Torres Martínez (2018) y Carpi
y De Beni (2021), sobre cocina; o Moreno Moreno (2023), sobre botánica.
2.º) Glosarios de obras literarias. Sánchez Mora (2018), sobre los incluidos en la
literatura de Costa Rica; Abad Canós (2018), en obras teatrales decimonónicas españolas;
Peña Arce (2021), en las novelas costumbristas montañesas, perteneciente a la región
española de Cantabria, o Ciro (2023), en la narrativa colombiana de los siglos XIX y XX.
3.º) Vocabularios de hablas locales y comarcales. Martín Cuadrado (2024) sobre las
variantes nicaragüense y chilena.
Incluso, en fechas recientes, se han ido añadiendo nuevas categorías a la clasificación
anterior, como los glosarios escondidos en la prensa periódica (Torres Martínez, 2023) o en
las plataformas digitales de aprendizaje (Matesanz del Barrio, 2021).
En resumen, tal desarrollo evidencia la vitalidad de esta línea de estudio y justifica
más que sobradamente que se dedique a ella, por ejemplo, el presente número monográfico.
2.2. La lexicografía bilingüe vasco-castellana
El origen de la lexicografía bilingüe vasco-castellana hay que buscarlo en el siglo
XVI (Zulaika Hernández, 2012, p. 52). En esa temprana fecha destacan los acercamientos
realizados por el humanista Lucio Marineo Sículo o el más extenso de Nicolao Landuchio,
estudiado este último por Pablo Núñez (2009). En el siglo XVII persistió el interés por la
cuestión, aunque los resultados fueron algo más pobres que en la centuria anterior (Zulaika
Hernández, 2012, pp. 54-57). No obstante, pueden mencionarse los intentos de Arnaud
Oihenart, Rafael de Micoleta o Dominique de Bidegaray. Los trabajos lexicográficos vasco-
español realizados durante los Siglos de Oro han sido estudiados por, entre otros, Arzamendi
(1981), Azkarate (1991), Lakarra (1992) o Gómez-López y Urgell Lázaro (2010).
Sea como fuere, es en la centuria ilustrada cuando comienzan a publicarse repertorios
de mayor entidad. En esta línea, contamos con noticias de diccionarios perdidos, como los
de “Joanes d’Etcheberry de Sara (diccionario cuatrilingüe euskera-francés-latín-castellano),
el de Jacques Belarena, el del franciscano Dominique Bidegaray y el de Melchor Oyanguren”