
Vol. 66 (108), 2026, pp. 349-360 -Primer semestre / enero-junio
ISSN-L 0459-1283 e-ISSN - 2791-1179
Depósito legal: pp. 195202DF47
https://doi.org/10.56219/letras.v66i108.5544
concibe como economía de la literatura dentro de la obra, este instrumento supera su
categoría de instrumento musical, para convertirse en una pieza central de lo que el autor
describe como el teatro social de la época.
Consecuentemente, el piano en la obra de Rodríguez Calle se analiza como un
símbolo de modernización y consumo suntuoso. Además, lógicamente, se describe la forma
en la que el piano formaba parte de un catálogo de objetos importados que las élites exhibían
como prueba de su conexión con la civilización europea. Su sola presencia en un hogar
indicaba que la familia poseía el capital necesario para participar en una modernidad
desigual (Gutiérrez Girardot, 2004, citado por el autor) que dependía de mercancías
extranjeras.
Por otra parte, el piano era el instrumento preferido para que las heroínas de la
literatura finisecular demostraran su educación y refinamiento, así como su virtud,
especialmente, femenina
1
. En obras como Flor de fango de Vargas Vila, la protagonista
Luisa García utiliza el piano para poner a la vista su virtud no confesional ante la sociedad y
el clero, interpretando tanto música moderna como sagrada para validar su posición moral y
social. No deja Rodríguez Calle de explicar que la protagonista no es la dueña del piano, ni
es considerada a la altura del grupo para quien toca, pero debe mostrar su atributo en ese
momento. Igualmente, “el piano que habra viajado al hombro de los indgenas […] toma
visos de fetiche” (p. 219) cuya presencia convierte el espacio en una sociedad moderna.
Es aquí en donde se evidencia el enorme contraste entre civilización y fuerza de trabajo. El
piano simbolizaba estatus no solo por su costo, sino por el esfuerzo monumental que requería
su traslado a través de la accidentada geografía colombiana. Mientras la élite lo consumía
como un signo de cortesanía señorial, el objeto ocultaba la inmensa mano de obra necesaria,
1
Basta recordar, en la literatura venezolana, al personaje de Mara Eugenia Alonso y su relacin libertaria con
el piano, en la novela Ifigenia de Teresa de la Parra (1924/1977): se le prohibi tocarlo debido a que se
encontraba de luto por la muerte de su padre; adems de todas las censuras a las que se le someti en su arribo
a Caracas, llegada desde Pars. Desde otro ngulo, se rememora el episodio de Adelaida Salcedo frente al piano
en la novela venezolana La trepadora de Rmulo Gallegos (1925/1965): Hilario Guanipa, personaje agreste y
avasallador, est decidido a raptarla esa noche, pero la escucha, desde fuera de la casa, ejecutando en el piano
una pieza clsica. Subyugado por el efecto de la msica desiste de su indigno propsito, por lo que la penetracin
del piano sobrepasa las esferas simblicas para ocupar ambos espacios.