FORMACIÓN CULTURAL DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA DESDE LA SALVAGUARDIA DE LAS MANIFESTACIONES CULTURALES
CENTRADAS EN LOS CUADROS VIVOS EN GALERAS, SUCRE, COLOMBIA.
reconocimiento patrimonial con obligaciones de
salvaguardia y su problematización educativa
(Mincultura, 2013). En el uso social local, la práctica
se denomina mayoritariamente “cuadros vivos”; en
este estudio se adopta esta denominación por su
arraigo territorial y coherencia con el PES,
asumiendo “pinturas vivas” como equivalente oficial
internacional. Esta precisión asegura consistencia
terminológica y refuerza la pertinencia de examinar
sus mediaciones educativas, dadas su naturaleza
involucramiento cotidiano en la vida escolar y por su
incidencia directa en la materialización del PEI en las
prácticas
pedagógicas
y de
acompañamiento
formativo. En este sentido, focalizar sus voces
permite examinar el fenómeno en su dimensión
institucional
concepciones,
y
relacional,
identificando
de
tensiones posibilidades
y
articulación escuela–comunidad asociadas a la
curricularización del patrimonio cultural inmaterial y
a la sostenibilidad de procesos de transmisión,
valoración y continuidad del patrimonio vivo
(cuadros vivos y manifestaciones conexas). Ahora
bien, para interpretar cómo dicha corresponsabilidad
institucional se traduce (o no) en prácticas concretas
de apropiación, transmisión y sostenibilidad del
patrimonio vivo, es preciso explicitar el constructo
que organiza el análisis: la formación cultural,
asumida en clave sociocultural.
colectiva
y
su
transmisión
intergeneracional
(Mincultura, 2013). A partir de este encuadre, se
hace necesario precisar quién materializa (o
tensiona) estos mandatos en la vida escolar: la
comunidad educativa, en tanto sujeto institucional
corresponsable del PEI.
Comunidad
educativa
como
sujeto
colectivo de la salvaguardia educativa
En el ordenamiento educativo colombiano, la
comunidad educativa se configura como un sujeto
colectivo con competencia y responsabilidad en la
conducción institucional, en la medida en que la
Formación
sociocultural y dimensiones analíticas
cultural:
definición
En este estudio, la formación cultural se
comprende en clave sociocultural como un proceso
situado, relacional y sociohistóricamente mediado, a
través del cual la comunidad educativa produce,
negocia y recrea significados, disposiciones y
prácticas en torno a repertorios culturales locales,
Constitución
dispone
expresamente
que
“la
comunidad educativa participará en la dirección de
las instituciones de educación” (Constitución
Política de Colombia, 1991, art. 68). En desarrollo de
este mandato, la Ley 115 de 1994 define su
composición (estudiantes o educandos, educadores,
padres de familia o acudientes, egresados, directivos
docentes y administradores escolares) y establece
que estos actores, “según su competencia”,
participan en el diseño, ejecución y evaluación del
Proyecto Educativo Institucional (PEI), así como en
la buena marcha del establecimiento (Ley 115 de
1994, art. 6). Esta definición se operacionaliza en el
Decreto 1075 de 2015, que precisa que la comunidad
educativa está constituida por quienes tienen
responsabilidades directas en la organización,
desarrollo y evaluación del PEI y subraya su
participación en la dirección institucional mediante
representación en los órganos del gobierno escolar
(Decreto 1075 de 2015, art. 2.3.3.1.5.1).
configurando
condiciones
de
apropiación,
participación y transmisión intergeneracional. En
consecuencia, no se reduce a la adquisición de
contenidos sobre “cultura”, sino que remite a la
manera en que los sujetos, en interacción, construyen
vínculos de sentido con el patrimonio vivo, lo
valoran, lo ponen en juego y lo sostienen en prácticas
escolares y comunitarias. Esta comprensión es
coherente con la lógica de la salvaguardia, en tanto
la continuidad del PCI depende de mediaciones
sociales, institucionales y formativas que aseguren su
viabilidad y su resignificación en el tiempo
(UNESCO, 2003).
Desde
esta
perspectiva,
se
plantean
dimensiones interpretativas preliminares, a modo de
marco analítico sensibilizador, para orientar la
observación y la codificación inicial del material
etnográfico. Estas dimensiones se asumen como guía
abierta, susceptible de contraste y ajuste a partir del
Con base en este anclaje normativo, el
estudio delimita su aproximación analítica a
estudiantes,
docentes
y
familias,
por
su
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SINOPSIS EDUCATIVA • Año 26 • Vol. 26 N.º 1 • Junio 2026