LA MOTIVACIÓN COMO EJE ARTICULADOR DE LA COMPRENSIÓN LECTORA EN ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN PRIMARIA
Investigaciones
recientes
confirman
que
los
evaluación excesiva o la falta de pertinencia cultural,
la lectura pierde su sentido y se convierte en una tarea
escolar vacía de significado. Miyamoto, Pfost y
Becker (2020) sostienen que la motivación lectora no
solo favorece la comprensión literal, sino que
potencia la capacidad inferencial, el pensamiento
crítico y la apropiación cultural del conocimiento, lo
cual demuestra su papel articulador en los procesos
de aprendizaje profundo.
estudiantes motivados no solo comprenden mejor,
sino que desarrollan una relación más profunda y
sostenida con la lectura (Toste et al., 2020; Schiefele
et al., 2022). En el caso de la lectura, dicho objetivo
se traduce en el deseo de comprender, interpretar y
disfrutar los textos, lo que convierte la motivación en
una condición esencial para la consolidación de
lectores autónomos y críticos. No basta con enseñar
estrategias de comprensión o decodificación si no se
estimula el interés y el gusto por leer; la motivación
es, en este sentido, el puente que conecta el
conocimiento con la emoción y el aprendizaje
significativo.
En el plano pedagógico, reconocer la
motivación como punto de partida implica replantear
el rol del docente. El maestro deja de ser un simple
transmisor de contenidos para convertirse en un
mediador motivacional, capaz de crear condiciones
emocionales y cognitivas que estimulen el deseo de
leer. Diseñar actividades que promuevan la
curiosidad, el descubrimiento, el juego y el desafío
intelectual puede incrementar el interés de los
estudiantes y consolidar hábitos lectores sostenibles.
Asimismo, el reconocimiento de los logros
La
Teoría
de
la
Autodeterminación,
formulada por Deci y Ryan (1985), ofrece una base
teórica sólida para comprender la relación entre
motivación y lectura. Esta teoría postula que los seres
humanos poseen tres necesidades psicológicas
básicas que deben satisfacerse para mantener un
aprendizaje sostenido
y genuino: autonomía,
individuales
y
el
acompañamiento
empático
competencia y relación. La autonomía se refiere a la
capacidad de tomar decisiones sobre las propias
acciones; la competencia, a la percepción de eficacia
en las tareas emprendidas; y la relación, al
sentimiento de pertenencia y conexión con los
demás. Cuando el entorno educativo promueve estas
tres necesidades, los estudiantes desarrollan una
motivación genuina, tal como lo demuestran estudios
contemporáneos que han validado la Teoría de la
Autodeterminación en el ámbito lector, evidenciando
que estos tres elementos predicen de manera
significativa el compromiso lector y el rendimiento
comprensivo (Moore et al., 2021).
fortalecen la percepción de competencia, generando
un círculo virtuoso en el que la motivación y la
comprensión se retroalimentan mutuamente.
Otro aspecto crucial es el vínculo entre
motivación y relevancia cultural. Los textos y
materiales seleccionados para la enseñanza deben
conectar con las experiencias, identidades y
contextos de los estudiantes. Cuando los niños se ven
reflejados en las historias o cuando los contenidos se
relacionan con su vida cotidiana, la lectura adquiere
sentido y se convierte en una experiencia
significativa. En cambio, la imposición de textos
ajenos a su realidad puede generar resistencia y
desinterés. Por ello, resulta indispensable incorporar
obras literarias, relatos orales, noticias locales o
producciones de la comunidad que dialoguen con la
cultura y la lengua de los estudiantes. Este principio
responde a la concepción de que la motivación
lectora no es un atributo individual, sino una
construcción social y cultural que se teje en la
interacción entre sujeto, texto y entorno.
Aplicada al ámbito lector, esta teoría revela
que los estudiantes se comprometen más con la
lectura cuando pueden elegir los textos, decidir la
forma de abordarlos y perciben que poseen las
habilidades necesarias para comprenderlos. Además,
cuando la lectura se convierte en un medio de
interacción social, por ejemplo, al compartir ideas
con compañeros o dialogar sobre historias,, se
refuerza la necesidad de relación y, con ella, la
motivación intrínseca. Por el contrario, cuando el
proceso lector se caracteriza por la imposición, la
En consecuencia, la motivación actúa como
eje articulador del proceso lector porque integra las
dimensiones cognitivas, afectivas y socioculturales
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SINOPSIS EDUCATIVA • Año 26 • Vol. 26 N.º 1 • Junio 2026